lunes, 11 de febrero de 2013

El viaje

(Primera parte)

Abrió los ojos y se encontró allí tendida, sola y con un resplandeciente sol iluminando todo lo que alcanzaba a ver. Poco a poco fue levantándose, moviéndose como podía. Sentía las articulaciones algo rígidas y estaba un poco enterrada en la arena... Arena, eso le respondía a la gran pregunta. Se encontraba en un desierto.

Cuando consiguió ponerse en pie solo podía observar cómo el vasto mar de arena y dunas se extendía más allá del horizonte que ella era capaz de divisar. Había algo extraño en ese desierto, la luz, posiblemente. Todo era anaranjado, el Sol, aunque resplandeciera en su cenit, tenía una luz suave, no acaloraba ni asfixiaba, y le daba a todo un tono naranja que hacía aquel inhóspito desierto un lugar agradable a la vista. Quizá mucho más agradable si no se encontrara sola.

Aún con arena encima fue caminando paso a paso mientras observaba todo lo que llegaba a ver, que no era poco. El desierto hacía honor a su condición y no mostraba señales de vida alguna, por lo menos no de momento, porque no muy lejos de donde se hallaba había unas estructuras de una apariencia ancestral y, se podría decir, en ruinas, aún así algo en ellas llamaba la atención. Mientras se acercaba a las estructuras podía ver que parecía una parte de lo que una vez pudo ser un templo. Iba sintiendo cómo le volvían las fuerzas, aquel desierto le había devuelto toda la energía perdida en su despertar, pero no es lo único que le transmitía la imagen de la anaranjada arena bajo la suave luz del Sol. Bienestar. Algo en aquél lugar le hacía sentir como en casa, le envolvía en algo que rompía los límites de los sentidos físicos. Le gustaba ese desierto.

Mientras recorría duna tras duna, resbalaba por algunas, deslizándose entre la delicada arena. Y así, paso a paso y caída tras caída llegó hasta la estructura.

Lo que veía no le sonaba familiar de ningún modo, pero le intrigaba. ¿Es posible que nunca haya visto monumentos (o lo que quedaba de ellos) como tales en la televisión o internet? Del suelo de arena surgían una especie de pilares de unos dos metros, con un agujero del tamaño de una cabeza a los 50 centímetros del extremo, aproximadamente. Había cuatro pilares como aquél, un par de ellos algo torcidos en comparación con los otros dos, y justo en el centro había una especie de altar semiderruido y con cierta inclinación hacia la izquierda. La estructura era de un color gris oscuro, y algo azulada en algunas zonas. No había señal alguna de personas en aquel sitio, pero sí había algo que le llamó mucho más la atención de la ausencia de vida. Justo en el centro del altar había una nota. En un papel de color amarillento se podía leer en unas letras de estilo algo arcaico la siguiente frase:

"¿Has pensado que tal vez naciste para esto?"

viernes, 8 de febrero de 2013

Por el bien de la venganza

Otra vez lo he perdido todo.

Prometí que habría una última vez, pero esto me supera. No puedo controlarlo, siento cómo corre por mis vengas e invade cada una de mis células. ¿Me estoy convirtiendo en un monstruo?

Otra vez más, sangre a mi alrededor. Otra vez más, ojos vacíos de vida pero llenos de miedo me observan. ¿Alguna vez te has preguntado cómo tiene que sentirse ser lo último que alguien ve en la vida? Yo ni si quiera me lo había planteado y mira, otra víctima más se suma a mi maldita cuenta.

El futuro es negro.

MI futuro es negro, negro como las pupilas dilatadas en la noche, que pierden su esencia cuando yo me acerco. No necesito nada más que andar... Andar cerca de alguien para que sientan agujas en su interior. Soy un monstruo que va más allá de lo tangible.

La injusticia, ese es el detonante. Mi perdición. Bien, bien, alguien que lucha por la justicia no puede ser malo, ¿eh?... ¡Ja! ¿Soy malo? Cuando la injusticia llega a mis sentidos y pierdo todo control sobre mi ser, cuando despierto y todo ya ha acabado, cuando ya hay otro cuerpo sin alma frente a mí.

Muchas veces he dicho que puedo controlarlo... ¡Que no habrá otra vez! Y a quién quiero engañar con eso, no es más que una mentira blindada de buenas intenciones.

Ya es la hora, he de irme, no hay crimen sin castigo y los verdugos ya buscan al criminal. Me buscan a mí. Querido lector, que lees las palabras de un monstruo, quiero que sepas que los monstruos en ocasiones tienen corazón. Aún he de averiguar si es ese mi caso.

miércoles, 2 de enero de 2013

Sangre desatada

"Llevo una sangre maldita desde hace siglos..."

Y soy castigado por ello. No ven en mí una persona, si no un asesino más, sin moral ni piedad. Je... ¿Lo soy?

He matado, lo confieso, pero eran ellos o yo. No existe la "muerte justificada", pero solo di muerte a los que querían ver mi cabeza separada de mi cuerpo y lo demostraron. Vale, vale, soy un asesino, pero eso me ha salvado la vida. Aún no tengo justificación, ¿eh?, vale, vale, lo entiendo.

Antes de apuñalarme y atravesarme con vuestras balas, por favor, pensad un momento, mi último deseo. Me queréis ver muerto por cosas más allá de las muertes, ¿no?, no me queréis a mí en una tumba, queréis a mi sangre, mi linaje... El demonio que vive en mi herencia. Pues bien, no cambiaré mi juicio ni veredicto con vosotros, intentáis matarme, como tantos...

No duermo bien desde que segué la primera alma, es lo cierto, ¿creéis que matar es una afición para mí?, es una espina que se va clavando cada día más en mi alma ya desgarrada.

Queréis una muerte y un demonio expulsado, ¿verdad?... No lo tendréis gratis.

Tal vez el loco sea yo, pero me enfrento a un mundo que me acusa de asesino, cuando solo salvé mi vida de otros asesinos. He acabado con vidas para seguir viviendo. Hmm... ¿Tal vez es que me quiera demasiado? No, no lo es.

Está bien, está bien, queréis mi muerte y con ella el fin de un demonio, pues adelante, aquí me tenéis.

...

Ah, una cosilla antes de nada... La justicia moral será igual para todos, y como yo, al matarme a mí, un asesino, os uniréis al club, ¿eh?, je...


domingo, 2 de diciembre de 2012

Testamento

Acuérdate mi nombre pues es el nombre de un loco, un loco que cambiará el mundo. Recuerda mi cara, es la cara que verás sonreír al morir, pues moriré dejando un mundo libre. Y si no me crees, el futuro hablará por mí, debido a que el futuro no es más que el testimonio de lo que hoy haga aquí. Dejaré una carta escrita en la cual mi historia pueda ser leída, pero esa carta será escrita por el mundo y no por mí, yo tengo cosas que hacer ahora.

El mundo necesita un cambio, y si nadie está dispuesto a cambiarlo, ¡yo lo haré!

Sin miedo a represalias ni a consecuencias, sin ansias de poder, sin ansias de gobernar, solo un sentimiento de cambiar, yo creo en mí, y mi fe es lo suficientemente grande como para no necesitar nada más.

¿Será un cambio a mejor?, eso no depende de mí, yo os he prometido un cambio, pero que vaya a mejor o a peor no será cosa mía, dependerá de vosotros. Yo muevo la ficha, vosotros disponéis de las casillas del tablero.

Soy un simple peón que no quiso llegar hasta el borde y cambiar. Soy un simple peón que quiere cambiar cada casilla del blanco al negro, del negro al blanco, para después poder pintarlas como cada uno quiera hacerlo.

Yo no pienso vivir para siempre, pero sí quedará algo de mí. Cuando yo no esté... el pasado hablará de mí, el presenta presentará lo que fui y el futuro os recordará lo que hice.

Acuérdate de mí como una persona entre otras, pues a pesar de cambiar el mundo, no perderé mi humanidad.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Luces oscuras

Con sangre en las venas y alma en el corazón me enfrenté a mis miedos, aquellos que en el pasado me sumieron en las sombras de las que hoy emerjo, he dejado atrás la vida para sentirme vivo...

Acepté a una vida en retorcida y enrevesada, como una luna llena que no brilla y una llama que no quema, fui arrastrado por oscuras corrientes dentro de mi propio ser, entonces quise encontrar la luz... Mi mayor error. La luz en la que yo confiaba me dejó ciego, me acuchilló la vista, no pude mirar jamás a ella de nuevo... Me refugié en la oscuridad... Y desde la fría oscuridad comencé a crecer, a expandirme, veía un mundo que nunca antes se me había presentado, ahora ya no veía la sonriente vida que antes conocía, solo veía la cuchilla escondida tras la espalda que sostenía con sus manos.

Solo y con un corazón congelado comencé a andar entre los senderos de la sombra, aquellos que solo eran iluminados por la luz de la luna llena, sin farolas, sin puertas, a veces recorría calles que ni si quiera tenían suelo. Poco a poco fui descubriendo algo nuevo, algo me impulsaba a volver al mundo y a enfrentarme a lo que me había empujado a todo esto... ¿pero qué?

Día a día iba acumulando coraje, valentía, hasta que llegó el día esperado... Salí de la oscuridad para atacar a la luz que un día me cegó, pero tras la luz una persona se reía de mi lucha,

 "¿Acaso pretendes matar a una simple luz, hombre de las sombras?, ¿qué pretendes conseguir?, puede que tu premio sea que haya una farola menos en el mundo."

Sin pensar, sin ver y sin oír nada más comencé a correr hacia esa persona que de mí se reía. Me paró. Una luz se encendió de nuevo sobre nuestras cabezas y entonces le vi. El odio se hizo mucho más fuerte y me decidí a un último golpe contra ese ser que se burlaba de mí...

Ahora ya no piso las mismas calles que antes, ninguna luz me molesta y ninguna sombra me ataca... No me arrepiento de lo que hice, pero siempre me quedará aquella imagen...

La persona que se burlaba de mí y que me frenaba, la persona que eliminé de este mundo... Era yo.

lunes, 1 de octubre de 2012

The Vault (primer capítulo) 1.2

Capítulo 1.2

Por todos era sabido la existencia de aquél impacto que causó la destrucción de gran parte de la vida en la Tierra, el problema no era la noticia, si no lo que se ocultaba detrás...

Pocos sabían sobre las andanzas del "Hombre-Demonio" y la propagación que estaba haciendo por el mundo sobre la verdad. Los poderosos de la ciudad temían que esa verdad penetrara la Cúpula, pues eso supondría un grave problema para la ciudad... ¿confiarían los ciudadanos en alguien que les ha mentido durante años?

Claus S. Lamier nunca dudó de la veracidad de la historia del meteorito, pues sus padres le habían contado la historia tal y como todos los niños la sabían, pero ella no creyó que el meteorito solo dejara a Vault con vida... si ellos habían sobrevivido, otros también podrían. Durante sus visitas al pequeño bosque que la ciudad ocultaba bajo la gran cúpula, ella veía los animales que habían podido salvar, imaginaba un mundo como ese bosque, pero más grande... pero cuando pensaba en ello, unas terribles imágenes se apoderaban de su mente, sus padres les habían hablado de la existencia de Launisch Söderström, un hombre cuya sola presencia oscurecía el ambiente, un hombre que domina el mundo tras el impacto... un hombre que dejó de ser un humano a cambio del poder.

Blanco y rojo

Una noche más, las estrellas siguen en movimiento, la luna sigue su ruta, y yo... Yo no sé cómo he llegado a esto.

Solo contemplaba el resplandor de aquella luna llena, aquel destello blanco y brillante, como una perla en la oscuridad, allí arriba, tan sola como siempre, cuando... ¿cómo llegué a hacerlo?

Todos me persiguen ahora y quieren verme bajo el suelo que pisan, pero no entiendo sus razones, juro no haber sido consciente de eso, yo jamás lo hubiera hecho, pero me persiguen por ello.

Cuando volví en mí tenía sangre en mis manos y un remordimiento que aplastaba mi alma hasta hundirla en el suelo, y delante de mis ojos... el cadáver.

Soy perseguido como un lobo lo es por los cazadores, pero creo recordar que antes huían de mí, como un hombre lo hace de una manada de lobos. No entiendo nada.

La luna llena está sobre mí ahora, yo estoy mirándola... y vuelvo a sentir mi alma aplastada contra el mundo, vuelvo a ver las estrellas en movimiento... vuelvo a ver la luna siguiendo su ruta...

...Vuelvo a ser perseguido mientras limpio mis manos de sangre y un enfurecido pueblo me llama "monstruo".

lunes, 27 de agosto de 2012

Así es

-No entiendo por qué vives con tanta calma, hay tantas cosas que quiero hacer... y tengo tan poco tiempo, ¡hay que darse prisa si quieres hacerlo todo!

-Yo no puedo vivir con prisas... Tú vives calculando cuánto te queda por delante y yo vivo contando cuánto llevo aquí, he vivido durante tanto tiempo... Y aún así sigo sin cansarme de vivir.

-Tú no eres inmortal, es imposible que lo seas, ¡no puedes vivir por siempre!, ¡es injusto!

-No, no lo es, vosotros vivís con un grandes miedos, si yo no muero es porque he elegido vivir, no es injusto, todos podéis hacerlo si os quitáis esos miedos a desaparecer para siempre...

-Pero tú también tienes miedo.

-No te voy a decir que no, los tengo, pero no tengo miedo al final que aún no tengo pensado que llegue, mi mayor miedo es desaparecer de su mente.

-De la mente de... ¿de quién?

-Pues de alguien que es como yo, ya la conoces.

-¿Te refieres a esa chica... rara?

-Jeje, ¿rara?, después de conocerme pensé que nada te resultaría raro.

-Ambos sois igual de raros... Pero, ¡no me desvíes!, dime, ¿quién es ella?

-Ella es la única persona a la que he amado, amo y amaré. Viviremos juntos a través de la eternidad.


                                                                                             Date por aludida, es para ti ♥

viernes, 24 de agosto de 2012

Tha Vault (primer capítulo) 1.1


Por todos eran conocido los sucesos del oeste de Europa, la caída del gobierno militar y la liberación de Nueva Europa. También resonaba por las calles el nombre del “Hombre-Demonio”, aquél que lideró la revolución en Nueva Europa. Pero todos esos sucesos estaban lejos del día a día en Vault, pues los habitantes de la Cúpula seguían sus rutinarias vidas. Tras la guerra, Vault fue la única ciudad a la que se le podía considerar ciudad, pues quedó intacta gracias a su protección, aún así, la vida en la ciudad ya no era como en los tiempos posteriores a la guerra. 

Claus nació después de que terminara la guerra, por lo que no conocía otro mundo más que el que la Cúpula retenía, un mundo gris y sepia, con cielos tristes y plantas oscuras, un mundo sin demasiada alegría. Ella, al igual que casi todos los jóvenes, sentían una gran curiosidad por saber que se escondía en el mundo que les privaba la cúpula, pues a través de esos cristales no se veían más que antiguos paisajes del pasado, ya inexistentes. Claus sabía que esos paisajes no eran reales, pues su padre era el encargado de controlar las imágenes mostradas en la cúpula, pero hay algo que no sabía, y es que esas falsas imágenes posiblemente fueran lo más tranquilizador que pudiera encontrar en el mundo.

martes, 21 de agosto de 2012

The Vault (introducción)

El tiempo pone todo en su sitio… Pero no es éste el caso. Ya han pasado décadas y todo sigue igual que el día del impacto. Aquel meteorito cercenó la mayor parte de la superficie, aunque no toda, por suerte. Muchos humanos pudieron refugiarse bajo tierra, en cuevas y alguna que otra formación. La mayoría de personas se refugiaron en Vault, la ciudad Cúpula, que hace a su vez de refugio. Esta ciudad está cubierta, como su nombre indica, por una gran cúpula, creada con un material aislante de los cambios térmicos y de la presión. Allí, bajo la gran cúpula de Vault, nació Claus S. Lamier, una joven cuya vida siempre ha transcurrido bajo la cúpula, lugar en donde nació y donde morirá… O eso es lo que está escrito.

jueves, 19 de julio de 2012

Se está apagando

Ya lo he notado, lo he visto en muchos, y en ti también, tu color... estás oscureciendo.


Como he visto en todos, el blanco de tus ojos se ha vuelto más oscuro, ya no es un blanco puro. Tu mirada ha perdido su brillo y tu rostro ha perdido la esperanza... Y tu cuerpo está perdiendo el color.


Empezaste con un brillo intenso, como si una hoguera se acabara de encender en tu interior, y mírate, ya no queda nada más que el oscuro carbón de lo que una vez ardió. La llama se ha ido consumiendo en todos, y no ha sido aprovechada por ninguno, se ha ido apagando con cada disgusto, con cada situación agobiante, con el estrés y la rutina que nos ha llevado a apagarnos, como cerillas tiradas a las cenizas.


Cada llama puesta en el corazón de cada persona se apaga con el paso de las vidas que tomáis... las complicaciones que decidís seguir en la vida os quitan una brasa de vuestro interior... ¡aprovechad!, ¡encended el fuego, vosotros que podéis!...


... A mí no me queda más que agua en las venas.

martes, 26 de junio de 2012

Matar escribiendo, sufrir leyendo...

Esto... no ha sido un accidente.

No hago lo que hago por nadie, si hago algo es por mí, no necesito tú aprobación ni orgullo, bueno, no es para estarlo, siento que sientas la pérdida, pero tal vez esto es lo que tenía que ser, tarde o temprano llorarías por esto, un alma se ha roto y ya nadie puede volver a arreglarla... ¿Me equivoco?

Bueno, bueno, no hagamos un drama de esto, es un cuerpo sin vida, un ser sin mente, por muchos lamentos, él no va a volver. ¿Cuál fue el motivo?, ¿pero realmente lo hubo?, esto tenía que suceder, señor agente, los pergaminos han sido escritos y yo no puedo escribir encima, y en uno de ellos ponía que esto tenía que ocurrir tal y como ha ocurrido.

Vale, vale, soy culpable, él estaba en el momento equivocado, alguien debía de caer, y ese alguien resultó ser él, recuerden, esto ya fue escrito, y yo soy un simple lector que sigue el hilo argumental. Las historias que ya fueron escritas tienen el destino de cada uno plasmado, señores, yo solamente he leído, no soy culpable de nada más que de cumplir la historia. Yo no soy el escritor.

Claro, claro, hay que tener mucha sangre fría para adjudicar un destino, pero es que tenía que suceder, y yo no podía hacer nada para evitarlo, así que continué la novela hasta llegados a este punto. Recuerden, no fui yo, él tenía que morir. No soy un asesino, simplemente cumplo lo escrito.

Atte: Un simple lector que sigue el argumento.


martes, 5 de junio de 2012

Yo me iré con vosotros

- Ah... qué bien huele, ¿no crees?
+No, no lo creo, no huelo a nada porque no queda nada
-Bueno, bueno, no seas tan negativo, algo si que queda, un bonito mundo, sin duda
+No sé dónde ves tú lo bonito, todas las ciudades arrasadas, ningún humano a la vista... ¡nada!
-Mira, mira, por ahí hay animalillos, ¿no los ves correr?
+No, si animales hay, pero nada más
-También hay plantas
+¡Sí!, ya sé que hay plantas, ¡digo vida humana!
-¿Esperas que quede alguno?, ¿me involucráis en esto y esperas que deje a alguno en pie?
+Pero nosotros...
-Pero vosotros me habéis llamado, y digo más, me hicisteis nacer, sois mis padres y no os gustan mis resultados, no es todo culpa mía
+¿Y por qué te quedaste?, ¡podrías haberte ido!
-Porque vosotros me trajisteis y yo me iré con vosotros, simplemente eso, si no, no haberme creado, vosotros me bautizasteis como Guerra.

viernes, 1 de junio de 2012

Para los filósofos

Curro, hoy no pude ir a ninguna de las tres primeras horas debido a problemas con la obra que tenemos en casa. Espero que vaya bien la prueba de la lógica (si se hace), ¡y que paséis una buena clase y una buena mañana!

jueves, 24 de mayo de 2012

Ya no sopla el viento...

Desde hace mucho he estado esperando su llegada, mas veo que nunca vendrá. 


Te he esperado durante décadas, pero el último enfrentamiento te dejó fuera de combate, sé que os enfadasteis con nosotros, pero... el mundo os necesita.


Te hablo a ti, sentimos mucho (aunque no todo lo que quisiéramos) todo lo sucedido, nosotros trajimos la guerra y con ella nos iremos, pero vosotros tenéis que perdurar, el Planeta no irá a más si no es con vuestra presencia.


Oh, cuántas veces habréis escuchado palabras de arrepentimiento, como aquél que pedía ayuda porque un lobo le atacaba el rebaño... palabras vacías, pero no lo hagáis por nosotros, pues no lo merecemos, hacedlo por todos los que han sufrido nuestra batalla y aún así siguen soportándonos...


- Oye, déjalo, esas plegarias no servirán para que los vientos vuelvan a soplar, creo que algo en el mundo se enfadó con nosotros... para siempre.


- Bueno, no se dirá que no he intentado traerles de nuevo...


- Venga, es hora de irnos


- Por cierto, recógete el pelo si no quieres que te moleste, se está levantando algo de brisa...

domingo, 13 de mayo de 2012

Dientes para roer I

En todos los lugares de este mundo se venden periódicos, se ven las noticias por la televisión y se escuchan radios de múltiples emisoras informativas... y todas ellas dan noticias que solo suceden en el mundo de los humanos, como si fueran ellos los únicos que tienen problemas... Y que esto tenga que decirlo una rata.


Ratas... eso es lo que somos, y esa ha sido nuestra condena, durante largo tiempo hemos sido perseguidas por propagar enfermedades, por parecer desagradables, por comer comidas que no eran para nosotras y por colarnos en casas ajenas. Vale, quéjense de ello, primates evolucionados, pero nosotras ni si quiera tenemos casa, ni comida, vivimos entre enfermedades porque no podemos vivir en ningún otro sitio, si parecemos desagradables es porque lo que menos nos importa es dar buena apariencia, solo queremos vivir.


Pero el humano es uno de tantos problemas, somos una especie perseguida por criaturas de largos bigotes y mullidas patas, oh, los adoran por ser regordetes y por ronronear, pero son nuestro exterminio, apenas tenemos un mundo para nosotras, ellos dictan qué hacer, cuándo, cómo y por qué, tal vez nos dejan decidir el dónde, pero qué más dará el lugar cuando moverte es lo único que puedes hacer por voluntad propia... Felinos...


No podemos recorrer un amplio mundo porque nos acorralan, juegan con nosotros y cuando se aburren, deciden que nuestro único provecho es sacrificarnos para alimentar a esos tiranos, ¡monstruos de orejas puntiagudas!


Ah... pero esos bichos ya se aprovecharon demasiado, ¡ya nos han cansado!, y ya les hemos visto huir, al fin hemos estallado, nos hemos revelado, hemos atacado y ellos han huido. 


Atacad, atacad a un pobre ratón, pero no osáis atacar a toda la comunidad roedora junta...


(He de decir que este relato no existiría sin la idea de hacerlo que me dieron, ¡gracias!)

martes, 1 de mayo de 2012

Falta de relatos

Perdonen la falta de relatos que hay en las últimas semanas, pero es que ando en unos momentos algo difíciles y estoy muy ocupado, pronto volveré a publicar relatos casi diariamente.

jueves, 12 de abril de 2012

Hope


Y entonces me abatieron a golpes, me pisotearon y me enterraron cuando aún palpitaba mi corazón, pero mi estancia en el mundo no acabaría ahí, eso lo tenía seguro, sin esperas a que desaparecieran alcé mis brazos hacia el exterior y me impulsé fuera del agujero de tierra en el que estaba metido. Los agresores se sorprendieron de que siguiera con vida tras lo sucedido, pero más le sorprendió que me levantara ante ellos cargada de vida, sin rasguño alguno, pero con la mirada encendida...

Intentaron huir, pero como digo, solo lo intentaron, no pudieron escapar a una “resurrección” como la que tuve y entonces se enfrentaron a las consecuencias de que yo siempre prevalecería en este mundo, y más ante la adversidad...

Cuando les dejé en el terreno donde minutos antes me intentaron matar, puse en el centro del círculo que formaban sus cansados cuerpos en la tierra mi nombre, y así quedó grabado para siempre en la tierra la última cualidad que saca a las almas del desasosiego... la esperanza.

miércoles, 11 de abril de 2012

Me conocen como James Connor...

(Esto es un fragmento del libro que estoy escribiendo, en el que se muestra el discurso de uno de los personajes)


¿Me hablas de amor?... creo que te has enamorado de la persona equivocada...

Yo no soy como tú crees, yo no soy como el hombre que te has imaginado que soy, tal vez me veas igual que el resto de humanos, pero hazme caso si te digo que difiero mucho de una persona normal... Bueno, de una persona en general.

No soy la mejor compañía que uno pueda tener, pero nunca traicionaré a nadie.

No soy la mejor persona que uno pueda conocer, pero no dañaré a ningún ser.

No soy el modelo de humano a seguir, pero jamás me comportaré como un dios.

A lo largo de mi vida he visto muchas personas que han caído a mi lado, y yo no he hecho nada por ellas, pero, ¿podía hacerlo?, esas personas quizás debían de caer, atendí sus quejas, curé sus heridas, pero les dejé irse.

Yo he visto muchas mentalidades derribadas a lo largo de este mundo, yo he visto la evolución del planeta, aunque el resultado no haya sido el esperado.

Por todo lo que sé y lo que soy, te advierto que yo no soy como tú, yo no soy como todas las personas que tú has conocido, llevo mucho tiempo vivo, y posiblemente siga vivo cuando tú tengas que irte, porque yo he muerto muchas veces, o eso pone en los papeles de una oficina, ¿qué opción me quedaba?, ¿tener la misma identidad durante todo este tiempo?, no se lo hubieran creído...

Este mundo me conoce desde sus inicios, la luz no es más que una cría si la comparas conmigo...

Yo no soy como tú crees, yo no soy como el hombre que te has imaginado que soy... Yo una vez fui llamado Dios, después me tomaron por un demonio, ahora sólo me dedico a vagar por la superficie, buscando una vida que comprenda lo que digo y que no me tome por un desquiciado, y quién me diría que sería una humana quien me quisiera acompañar hasta la eterna oscuridad...

lunes, 9 de abril de 2012

7 tumbas para 8 almas

Compañeros, he de decir que os echaré de menos, desde luego hemos compartido grandes momentos juntos, pero alguien ha decidido que no tenemos que volver a vernos nunca más.


Os dedicaré mi despedida, a ti, al que pecaba de lujuria, a ti, que pecabas de gula, a ti, que pecabas de pereza, a ti, quien pecaba de soberbia, a ti, al que pecaba de envidia, a ti, que pecabas de ira, y a ti también, que pecabas de avaricia.


Se supone que por cometer estos "pecados" no alcanzaréis el paraíso con el que todos sueñan, si no que deambularéis para siempre por las sinuosas y tenebrosas tierras de la niebla, porque Dios no ve justo perdonaros... ¿perdonaros?


Yo creo que no hay nada que perdonar, al fin y al cabo somos humanos y esos son nuestros impulsos, pero... si a vosotros os ha tocado ese destino por pecar de uno de los pecados capitales... ¿qué me deparará a mí el futuro?, que he pecado de todos ellos, y he de decir que no me arrepiento, porque soy humano y esa es mi condición.


Queridos compañeros, espero que allá dónde os encontréis podáis disfrutar de la vida que aquí os han quitado.